Hoy os quiero hablar del Delta del Ebro, que es lugar en el que vivo desde hace un poco más de cuatro años.
El Delta empieza justamente aquí.... en L´Ampolla.... al lado de mi casa, y se extiende hasta Sant Carles de la Rápita, que está a 29 kilómetro de aquí. En total casi 8.000 hectáreas, de arrozales, playas, laguna, dunas etc.
Amanecer en el Delta del Ebro
Su importancia medioambiental es indiscutible, se trata del Delta más importante del Mediterráneo, tras el Delta del Nilo; el segundo humedal de España después de Doñana, casi dos tercios de las especies de aves catalogadas en Europa, se hallan en el Delta...por lo que para los ornitólogos esto es una maravilla.
Independientemente de todo lo anterior, la verdad es que los paisajes del delta son bellísimos, y sobre todo vivos..... Casi un 70% de su superficie está ocupada por arrozales, y esto hace que el paisaje cambie muchísimo dependiendo de la época del año en que te encuentras.
Casa en el Delta
La primera vez que estuve en el Delta, me recordó muchísimo a Las Salinas de Ibiza.... todo estaba lleno de agua como los estanques........Lo que no sabía entonces es que eran arrozales.... y que unos meses más tarde, los iba a ver con la tierra totalmente seca..... como si fuese La Mancha..... y pasado un poco de tiempo más se volverían verdes.... como campos de golf....!
Mi primer atardecer en el Delta
Desde el mes de abril hasta septiembre (época de recogida del arroz), el agua dulce circula desde el río, pasando por canales y acequias, hasta los campos y desemboca en las lagunas litorales y de estas al mar.
En diciembre (Que fue la primera vez que visité el Delta) se cierran las compuertas de entrada y el agua permanece estancada en campos y canales, donde se evapora durante el invierno hasta llegar a la sequía casi total al final de febrero. Durante el mes de marzo los campos se trabajan y se preparan para la siembra, y en entonces quedan totalmente secos, hasta que vuelven a inundarse en abril y vuelve a comenzar el ciclo. De este modo, la dinámica hidrológica junto con ciertos fenómenos naturales enmarcan el Delta del Ebro en una situación atípica, puesto que la salinidad de los lagos es más alta en invierno que en verano, mientras que tendría de ser al revés, puesto que la evaporación del verano debería concentrar las sales, pero la aportación de agua dulce en esta época hace que acontezca lo contrario. Este fenómeno extremamente singular, unido al ciclo de productividad del arroz, hace que los ritmos biológicos se alteren, de forma que se ha podido apreciar que el verdadero regulador, el reloj biológico que marca la pauta en las fluctuaciones poblacionales de la fauna es el cultivo del arroz. Como ejemplo se puede mencionar el retardo en la nidificación de muchas aves respeto al que les correspondería en otros lugares de latitud similar, adecuando así el nacimiento de las crías a la época de más productividad del arrozal, cosa que les permite alimentarlas mejor.
Deltebre
Yo recomiendo a todo el que pueda que se acerque a visitar el Delta del Ebro, estoy segura de que a quién le guste el turismo de naturaleza, disfrutará muchísimo. Encontrará playas extensísimas, muy buenos restaurantes, observatorios de aves, excursiones tanto por tierra como marítimas, no hay un turismo masivo, por lo que es una zona muy tranquila... ¡Me encanta el Delta…!





